La democracia no es solo un conjunto de instituciones o de procesos electorales, ni siquiera una serie de garantías de derechos. Estos aspectos son importantes pero requieren una cultura de prácticas democráticas. Una ciudadanía carente de esta cultura democrática, a la que el filósofo americano Dewey denominaba cultura corporativa, corre el tremendo riesgo de que sus instituciones y significados se tornen huecos. Por eso a mi me gusta defender que la democracia es una forma de vida, es una conciencia ciudadana determinada que debe distinguirse por encima incluso de sus instituciones. Bajo mi humilde punto de vista la democracia en España lleva unos años cayendo en dinámicas autodestructivas cuando desde las cotas altas de responsabilidad no se obra con respeto y se deforma la cultura corporativa o de estado que se debe exigir a este tipo de sector social. Realmente la corrupción de esta conducta en España viene en todos los sentidos: desde abajo; cuando analizamos el semblante de las generaciones venideras acríticas, irrespetuosas, sin cultura política, tomando la ley por su cuenta; y por supuesto desde arriba que posiblemente sea más grave aun si cabe, cuando vemos como se crispa la vida política y no se es capaz de llegar a ningún acuerdo por nimio que sea y no se ejecuta ninguna política de estado a la altura de un país de la Unión Europea. Me sobran casos que mencionar y políticos a los que remitirme. La democracia implica una fe reflexiva en la capacidad del otro de emitir juicios, deliberar y actuar de forma inteligente, tanto o más que la propia. Si esto se pierde como valor corremos el riesgo de perderlo todo, de que la vida democrática se deforme. La tolerancia es una conducta que pende de un hilo en España, o bien nos concienciamos de abajo arriba y ponemos fin a esta escalada de corrupción de la vida democrática o el valor más preciado que la humanidad ha logrado, esos principios que tras siglos de reflexión, lucha y evolución hemos conseguido se perderán… una vez más se perderán. Fdo. Tataratrosky Etiquetas: Wolf's cave |