
El paraíso: Ya hemos narrado como se creó el escenario donde se formará la cristiandad y ahora toca entrar en un par de detalles que, en nuestro rápido vistazo a la creación del mundo pasamos por alto. ¿Cómo dios formó al hombre? el señor dios nos formó a partir del polvo de la tierra (¡Ojo! .No barro, “polvo de la tierra”). Muchos hemos oído eso de “polvo somos y en polvo nos convertiremos” (y hay quien incluye eso de “y entre polvo y polvo disfrutaremos”). Eso nos convierte en algo así como pelusas súper desarrolladas a las que dios les “insufló en sus narices un hálito de vida”, nacidas del gran estornudo de dios, entonces… ¿Es posible que el universo conocido no sea más que los bajos de la inmensa cama de dios? Así que recordad respetar a las pelusillas de debajo de vuestra cama, pues nosotros un día fuimos como ellas. El bondadoso señor dios crea para sus pelusillas un mundo con agradables árboles frutales, un río que salía de Edén para llegar al jardín donde se dividía en cuatro. En medio de este jardín estaba el “árbol de la ciencia del bien y del mal “.bien… ¿Qué clase de conceptos de bien y mal tiene un árbol? ¿No codiciaras la luz del prójimo? ¿Cuidarás de tus piñas hasta que sean fuertes pinos? Sea como fuere aquí tenemos al único espécimen de “Árbol abogado edeniano”. Dios soltó a su pelusilla a vagar por el mundo creado, advirtiéndole: “Puedes comer de todos los árboles del jardín; pero del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día en que comas, ciertamente morirás”. Bueno no hay porque pensar mal, tal vez el árbol estuviese envenado. Pero a dios no le parecía bien que el hombre estuviera solito y más después de las miradas que este había echado al árbol, así que le presento a TODOS los animales y los llevo al hombre para que los nombrara, a ver si se encariñaba con alguno que le hiciera olvidar al árbol. Aunque el perrito Tobby o el gatito Zarpas (quien cuando dios no miraba hacia honor a su nombre y su mala leche) parecían prometedores, no dieron resultados y el hombre no parecía crear ningún vínculo con los demás cientos de animales. (El hombre sólo quiso de verdad al pez de color naranja, con fatales resultados para el pez). Tras eso dios vio que ninguna de sus criaturas hizo feliz al hombre, y como haría cualquier amigo, lo durmió le arranco una costilla y de ella creo a la mujer (sin consentimiento explícito del hombre). Cuando el hombre despertó y vio a la mujer exclamó a dios: “Ésta si que es hueso de mis huesos, carne de mi carne; ésta será llamada hembra porque ha sido tomada del hombre” lo cual significa dos cosas: que el hombre ya había cogido el tranquillo a eso de poner nombres y que probablemente estaba un poco resentido por la jugarreta de dios (no me hubiera extrañado que hubiera añadido al final de su frase “sin permiso”). Tras eso probablemente el hombre quiso hablar con la mujer, pero la serpiente (el animal más astuto hecho por dios) se le adelanto para preguntarle si realmente dios les había dicho que no comieran del árbol abogado edeniano y la mujer responde que sí, que la pena por comer su fruto es la muerte. La serpiente insiste “¡que no mujer!, lo que pasa es que si probáis su fruto os convertiréis en dioses conocedores del bien y del mal” tras lo cual puso cara de corderito degollado, lo cual tiene mucho mérito, y dijo: “Palabrita de honor”. Ante tan persuasivos argumentos la mujer tuvo que replanteárselo, la verdad es que los frutos del árbol tenían muy buena pinta (dios no había escatimado en mala leche al crearlo), así que tomo uno de sus frutos, comió y dio a probar al hombre, que está a su lado posiblemente mirando las mariposas o explorando su cavidad nasal. El hombre sabía que eso estaba mal, podía meterse en un lío si lo probaba y cuando la mujer le dijo: “Toma, pruébalo” en la mente del hombre se formaron a la velocidad de un rayo aquellas palabras que tantos hombres más tarde dirían a sus mujeres, conscientes de que ellos eran hombres y que sabían quien tenía el mando: “Vale cariño, pero no te enfades”. En el instante en que comieron supieron que estaban desnudos, y se apresuraron a ponerse los ya patentados taparrabos de hojas de higuera. Cuando oyeron a dios acercarse se escondieron. Dios, por supuesto ajeno a todo lo que sucedía, dio una vuelva por el Edén buscando a sus creaciones y al no encontrarlos llamó al hombre. Este, revelando inmediatamente su escondite, contestó involuntariamente. Tras darse cuenta de su primera cagada y recibir el primer codazo de reproche intenta excusarse: “Oí tus pasos por el jardín, me entró miedo porque estaba desnudo, y me escondí”. La escena que vino a continuación sucedió en décimas de segundos, dios dijo “tú has comido del árbol”, el hombre se defiende “¡ella me obligó!”, la mujer dibuja en su cara una inocente sonrisa mientras daba otro disimulado (pero fuerte) codazo al hombre tras lo cual dice “fue la serpiente que me engañó” y la señaló mientras esta se iba como quien no tiene que ver con el asunto. Entonces dios señala con su dedo de acusar y maldijo a la serpiente (quien no pudo pasar la bola a otro) “Por haber hecho esto, maldita seas entre todos los ganados, y entre todas las bestias del campo. Te arrastrarás sobre tu vientre y comerás del polvo de la tierra todos los días de tu vida. Yo pongo la enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo; el te aplastará la cabeza y tú solo tocarás su calcañal” hombre no me hubiera imaginado la serpiente como ganado, pero la gran duda es: si dios la condena a arrastrarse sobre su vientre ¿Cómo se movía antes? Y ¿Alguien sabe que es un calcañal? El dedo acusador de dios se para ahora sobre la mujer: “Multiplicaré los trabajos de tus préñeces. Con dolor parirás a tus hijos; tu deseo te arrastrará hacia tu marido, que te dominará”. Bueno aquí dios ha sido más breve. La verdad es que la mujer es quien sale mejor parada, dentro de algunos años se inventará la epidural y adiós a los dolores del parto, y eso de que el marido la domina… no sé yo. Ahora toca el turno al hombre, “Por haber hecho caso a tu mujer y por haber comido del árbol prohibido, maldita sea la tierra por tu culpa. Con trabajo sacarás de ella tu alimento todo el tiempo de tu vida. Ella te dará espinas y cardos, y comerás la hierba de los campos. Con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste sacado; porque polvo eres y en polvo te has de convertir” aquí creo yo que dios, se ceba. Así que podemos sacar una moraleja importante: Es malo convencer a la gente para que haga cosas malas; ser convencido, bueno te puede caer una bronquita. Pero dios no perdona a los calzonazos. Con ya los hombres malditos, dios saca su máquina de coser, confecciona unos hermosos vestiditos para sus creaciones, LOS VISTE y los echa del paraíso (imagino que con la típica patadita en el trasero.). Y mientras ve como Adán y Eva se adentran en el inhóspito y cruel mundo exterior, piensa que tal vez, y solo tal vez, algún día puedan volver y ser felices en el Éden. Es por ello por lo que pone a dos porteros para que les impida volver a entrar. Fdo. MalkaEtiquetas: "El maizal" |
CUando Eva convenció a Adan de que cojieran
la manzana, Dion se llenó de ira y se dirijió a Adan:
"Tú! Quedas expulsado del paraiso!"
Y luego se dirijió a Eva:
"Y tú! Causante de la traición, lo pagarás
con sangre!"
A lo que contestó Eva:
"No, por favor, no me mates!!"
Y dijo Dios:
"No, tranquila, que lo pagarás en
comodos plazos mensuales"
:)
Debería escribir un libro, es genial ^^